C
on su más reciente libro,
despegue
(Visor, 2016), el poeta cubano Víctor Rodríguez Núñez (La Habana, 1955) obtuvo el prestigioso
Premio Internacional de Poesía Fundación
Loewe
en Madrid. El suplemento
El Cultural
ha dicho que esta obra “está llena de sabiduría poética” y que su lectura es un “goce”, en tanto que el suplemento
Babelia
se refiere a un yo poético “que es a la vez ciudadano del mundo y heredero del desarraigo”. Autor de catorce libros de poesía, considerado uno de los más importantes poetas vivos de Cuba, Rodríguez Núñez
nos ofrece a continuación una muestra de su libro inédito “el cuaderno de la rata almizclera”.
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entre dos colibríes
oscilando en la brisa
bajo la mansa luz del girasol
quemado por la noche
en la intensa ranura
de la jarra que se nos quedó afuera
perfuma la esquivez
con astucia de albahaca
faltará el horizonte
pero el sol se desnuda entre los arces
un colibrí se agolpa
en la curva de hierro
detrás de su revuelo el sol se pone
restablece la línea
el trazo que Kandisky no quiso concluir
el otro colibrí por fin se esfuma
con su vibrar ausente
un cruce de carbones sano juicio
un dibujo atonal
el ser bate las alas
7
te guías por las huellas
de un conejo ambarino
la certidumbre teme
no se tiene confianza
ni aquí ni en otra luna su estación
su endeble madriguera
y la duda es impulso
segura de sí misma
como una especie endémica
no acaba con entrar ni con salir
ángel de la razón
pavor intrépido
brilla la cicatriz
que el viento hizo a la sombra
enconada la vía hacia la nieve
en el desvelo sube
la manzana que cae de la torre
no oculta tu secreto
la vida es numeral
un conejo noctívago
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una hormiga mayúscula
que no se queda quieta como tú
en la alfombra manchada con retozo
no va a ninguna parte
ni distingue la luz del real desasosiego
se agita simplemente
en la sombra bebida
con el ácido trovar de los sapos
una hormiga aplastada por temor
con un juguete nuevo
y se abate también una luciérnaga
a falta de cordura
puesta para alumbrarte
la primera entre diez
en el halo de la insomne marmota
que no perdona flor
en el sueño amarillo
las manos consternadas
se miran entre sí
la mugre su belleza
13
no me has visto por dentro
cuarto de desahogo
un corazón cubista
sumido en aguarrás
una alada fijeza que amedrenta los gansos
la sed de su reflejo
un alma claveteada botas rusas
carne para el miércoles de ceniza
yo soy tu espejo y todo
lo que no ves en ti
espacios a anegar
verde enraizado
en rojo con sentido
camellones que infiltra
la sed la lluvia más disciplinada
instante desecado
conos en la fluidez
esencia puesta al sol en viernes de cuaresma
los canales barrocos
las compuertas románticas
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para Jorge Boccanera
la lluvia no te deja
conciliar el silencio
y se resuelve en una tos nublada
un seco escalofrío
nada que agregar
se evaporan los rostros
y estañan el espejo
donde todo se oculta de sí mismo
silvestre melodía
el arroyo te quita la palabra
la afonía es la lengua de la muerte
que no puede callarse
una espuma maciza
y moviliza el polvo de raíz
todo el líquido arrojo
a tu sed desbordada
armonía de cuarzo
soledad con buen juicio
pero si escuchas bien
la muerte trina