Años Lentos. Fernando Aramburu. Premio Tusquets de Novela, Barcelona, España, 2012. 219 pp.

Años Lentos . Fernando Aramburu. Premio Tusquets de Novela, Barcelona, España, 2012. 219 pp.

F ernando Aramburu (San Sebastián, 1959) es el VII galardonado del premio Tusquest Editores de Novela por su obra Años lentos. Esta novela de tono ligero explora los últimos años de la década de los 60 en las barriadas de San Sebastián a través de los ojos de un niño, Txiki, y de la memoria que este conserva de aquellos años estando ya en la edad adulta. Aramburu propone un retrato casi costumbrista de una familia obrera vasca atrapada en el medio de las convenciones sociales y religiosas de la España de la dictadura franquista, las dificultades económicas, el inicipiente movimiento de la lucha armada, y el peso de la comunidad y el barrio.

La novela, de apenas 200 páginas, se estructura en torno a dos voces. La de un Txiki, entrado ya en la cincuentena que le relata al autor sus vivencias por si pudieran serle útiles para su novela y una segunda voz, la del propio Aramburu, que através de notas sueltas, párrafos y apuntes nos muestras el desarrollo de la novela como construcción literaria.

El relato de Txiki es directo, conciso. El personaje principal es apenas un mudo testigo de los acontecimientos de esta familia obrera del barrio de Ibaeta en San Sebastián. El relato se presenta como una narración que Txiki, ya entrado en la cincuentena, escribe a Aramburu a fin de que este pueda plasmarla en su novela. Eso sí, con los debidos cambios de nombres y localizaciones. Txiki recibe el peso del argumento, y a través de sus ojos asistimos a los años finales de la dictadura franquista, visita de Franco a San Sebastián incluída. Txiki nos muestra la influencia de los curas en la sociedad vasca (bien podríamos decir española) de la época, así como la importancia que algunos miembros de la jerarquía eclesiástica de la zona tuvieron en el gérmen y maduración del nacionalismo y el grupo terrorista ETA. El relato enfatiza un cierto aire de opresión social producido no tanto por la presencia policial (que la hay) sino por la de la mirada constante de la comunidad. Los vecinos, masa general de personajes anónimos, siempre están presentes: cuchichean en los comercios, le asaltan a uno en las escaleras, gritan desde las ventanas, vigilan, juzgan y condenan. Los distintos personajes de la familia (el padre pusilánime, la madre dominante, la hija obsesionada con el sexo, el hijo iletrado y adoctrinado), son víctimas y parte de su entorno y condición social.

En cuanto al Aramburo personaje, el escritor se refleja a lo largo del libro con un tono no carente de ironía. El autor juega con la idea de presentarnos una novela aun en curso, a medio trabajar, en la que se intercalan con la narración de Txiki, el testimonio, las anotaciones y apuntes previos a la escritura. Los textos del Aramburo personaje son casi esquemáticos y en ellos encontramos solo bosquejos de situaciones e incluso autocríticas, dudas, falsas confesiones (o quizá no tanto): me gustaría pedirle perdón, pero no vive .

Y cuando la novela termina, mal que bien para cada uno de sus personajes, permanece una idea general de que esta historia podría quedarle cerca al autor, ser del barrio… o no serlo en absoluto. Pues como el propio Aramburo nos confía: Primero la literatura; después, si queda sitio, la verdad.